19 de diciembre de 2011

horas

Fumar, y abandonarse al universo,
excederse salvajemente con el placer.
Olvidar, evadirse, soñar, enloquecer,
y mirar tras la ventana al sol palidecer.
Sentir la noche al llegar, sentirla al alma.
Pensar. Mil rostros, historias, palabras,
figuras que aparecen para desaparecer.
El insomnio, el miedo, el desasosiego,
y este horror del tiempo, y el silencio...
Todo sucede con paz, lentitud, y misterio.
Las emociones se funden con el humo,
los pensamientos se mezclan con el cielo.
Me voy, me despersonalizo, abdico del cuerpo,
y descoloco la mirada para volver a soñar.
¿Donde diablos he estado todo este tiempo?


Toc, toc.
Llaman a la puerta,
y cae todo el mundo sobre mi.
¿Por qué siempre me han de molestar?


Allan.