Aquellos que sufren de más en esta tierra
son los hijos predilectos del que llaman Dios.
La pena, la rabia, la fiebre, la miseria, el dolor...
Son regalos del cielo para que estos aprendan.
Hay a ciertos hombres que los Dioses olvidan,
y estos suelen obtener fortuna en esta vida...
Pero para quien el cielo guarde un secreto,
que se prepare para el sufrimiento,
pues es la puerta, la única puerta
al verdadero conocimiento.
Allan