Cuanto más aprendo más me escondo.
Cuanto más me escondo más aprendo
que me tengo que mostrar.
Soy uno que tiende al cielo,
y otro que está en lo natural.
A veces mi espíritu quiere reventar mi cuerpo,
escupiendo mis partículas por todo el universo.
A veces mi cuerpo quiere asesinar a Dios,
y quiere ser un animal.
(Esto no tiene nada que ver con el bien y con el mal,
es más, o por lo menos así lo creo,
un desarreglo astral)
Ahora,
en este dolor, esta confusión,
este caos que se vuelve a reordenar,
sin hacer nada, decir nada, sin ser nada,
abro las grandes puertas al sueño agradable,
y vuelco la muerte en el piano.
allan