8 de enero de 2012

Salir a la calle y desvariar,
y a todos esos trajeados respetables,
quitarles sus trajes con violencia,
usar su miedo, desnudos como monos,
y que corran locamente calle abajo.
Pisar una a una las cucarachas de esta ciudad.
Parasitos que caminan sacando pecho y cabeza,
sucias ratas que se creen que el mundo es suyo.
Y que mientras me miren con cejas subidas,
como diciéndome lo que tengo que hacer,
pegarles salvajes puñetazos en sus caras,
hasta deformarlas de placer.
¿A quién señaláis? ¿Eh? ¿A quién?
Veréis como luego, como putitas,
empezáis a correr.




Alacrán