10 de junio de 2012

winter

Ayer viví un sueño:
Soñé renunciar a soñar.
Me viví viviendo, inmerso,
olvidando el pensamiento.
Soñé la vida, sí; y la viví...
Anhelé únicamente el ser,
ser absorto en el momento,
la muerte fiera del ángel,
el asesinato de lo eterno.
No fui otro en el tiempo,
nada codiciaba alterar,
solo tuve un deseo...
Deseé no desear. 
Ayer viví un sueño:
Soñé renunciar a soñar.
Deseché la luna y su velo,
la estrella, el silencio negro.
Lancé mis ojos a lo real
entregué mis alas al suelo,
y, estable, sobre los muertos,
levanté cabeza a luz y mar.
Sí...ayer soñé con caminar,
Lucí mis heridas al viento,
volqué mi alma a la realidad
y no hallé mas que un solo miedo:
El de tener que despertar.

Allan.