13 de junio de 2012

la farmaceutica

No ver la pelota
sino ver el aire
que ésta encierra
no es aconsejable:
Trae bastante pena.
Ayer, a la mañana,
(No se si en verdad
existe la temporalidad)
Fui a la farmacia,
y, muy preocupado,
aclarando mi garganta,
pregunté a la señora:
¿Qué hago cuando
me siento enfermo
de tanta trascendencia?
Y al ver su asombro,
sus cejas arqueadas,
la dije en voz serena:
Si, verá...
usted comprenda,
a veces me pasa
que veo más allá,
por ejemplo... 
Ayer tuve cena,
¿Sabe usted? 
Una cena familiar,
y tras el postre, flan,
al encender mi cigarro,
deje de ver a mi suegra,
¡Se lo digo de verdad!
Lo único que yo veía
era energía negra.
¿Energía negra?
Me preguntó,
y yo afirmé,
preocupado...
-Para eso
tenga usted
polvos de talco-
Me miré en el bolsillo,
y al sacar las monedas,
y levantar la cabeza,
resulta que estaba 
en el estanco.


Johnny Howl.