¡Apocalipsis!
Los ángeles negros me invitan,
la salvación se me entrega,
elijo morir y arrastraros conmigo.
¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis!
La cuidad arde en llamas invisibles,
las nubes grises sudadas del ego,
la maldición pesa sobre el hombre
antes incluso que el propio hombre.
¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis!
Pesa la sentencia como mil yugos,
la condena eterna y autoimpuesta,
el amor que nunca existió.
¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis!
El firmamento se derrumba
para que al fín lo veamos,
la noche se vuelve eterna.
¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis! ¡Apocalipsis!
Cubre el mar sus tierras invadidas,
desgastadas, humilladas, rendidas,
arrasando lo que fue arrasado.
¡Apocalipsis!
El infierno nunco estuvo tan cerca,
la inocencia que se pervierte,
nunca estuvo tan cerca
de salvarse.
Charles Leary