Me gusta gustar.
Facilmente prostituyo
todo lo que yo puedo ser
por lo que piensen los demás.
Es por eso por lo que, habitualmente,
después de haber estado con personas,
-las sombras a las que llamo "gente"-
me lavo muy fuerte las manos
y por detrás de las orejas.
Porque me siento sucia.
Porque me gusta gustar.
Ana