Somos los gatos y sabemos quién eres,
tu postura al dormir y tus miedos,
conocemos cada uno de tus prejuicios
si miras a un gato a los ojos
leerá tu alma tras tu cuerpo.
Teme nuestra burla
más incluso que tu soledad,
pues no saldremos de ti
si nos dejas entrar.
En la muerte encontramos
lo que ya sabes y no dices,
tu mal día es sólo un fruto podrido
de tu voluntad acobardada,
nos reímos del tiempo
y de su linea atemporal.
Nos beberemos tus reservas de alcohol
y de tu conciencia indebida o extrangulada,
nuestro habitat no cuenta con el día
más allá del contacto con el silencio,
o con uno mismo.
Somos los gatos enfermos
buscando una cura para ser,
imprimidos en letras obsecenas
y a veces sinceras,
forzando al destino
a no llevarnos la contraria.
Charles Leary.