Tengo los ojos grandes,
para ver mejor,
o eso me contaron.
Porque sucede que a veces,
se me cierran como de súbito,
y comienzo a ver cosas,
que nunca antes llegué a apreciar.
Veo colores magnánimos,
libreformes, relamidos de cólera,
a veces astutos, a veces lentos,
como un humo que emanan mis manos,
verticalmente, hacia el cosmos.
Mis ojos azules son sensibles a la luz,
tanto, que a veces,
hasta olvido abrirlos.
Olivia Pazos