Siento, cómo golpes de lucidez,
la grandeza de la vida en todo mi ser.
¡Y qué grande! Cuándo se suceden en mi
vorágines de imagen que transcurren por el universo,
cuando la vida de las vidas sacude mi cabeza,
cuando todas las almas soy yo...¡Qué grande!
Es entonces cuando veo la importancia de todo,
el sentido tan inmensurable de cada gesto,
la relevancia infinita de cada suceso,
y al alzar la mano para tirar la ceniza,
sonrío y comprendo: Qué grande.