Bañada en misterio y niñez.
Entre el abismo de piedra
Que emana su piel.
Reían juntos sus labios
Bajo el arrabal.
Caída del cielo de ángeles.
Atrapada en el suelo
Que nunca eligió.
Como sí amaba las aves
Prendida en su cuerpo.
Bañada en misterio y niñez.
En palabras calladas
Que al sol entrega.
Que le arrebatan el alma
Vestida de mar.
Vestida de mar.
caída del cielo de ángeles.
En la voraz calavera
Que no supo ver.
Se arrebata sin miedo
Se deja caer.
Bañada en misterio y niñez.