Renegaré de mi nombre y mi vida
siendo vivida la onda
numinosa que a la vista convida
el silencio y su sonda.
Para el hombre que tiene visión honda
ver es cosa dolida.
Uno en el espejo ahonda
y llega a cruzarlo hallando salida.
Ver. Ver del otro lado.
Ver, y con el misterio como dueño
ver no ya la figura, sino el hado,
no al humano; al sueño.