28 de octubre de 2015

Una vela es un objeto muerto
hasta que un hombre prende su fuego.

Un hombre es un objeto muerto
hasta que el amor prende su fuego.

El fuego del amor es la llama
que ilumina la estancia interior
y no hay rincón que quede obscuro
cuando a un hombre le vence el amor.

Y el hombre vencido,
tendido de rodillas en el suelo
ve como de su ombligo nace un fénix eterno
que arde, y ascendiendo al cielo
canta el más hermoso secreto.

Es para el hombre el amor
lo que para el ave el vuelo.