29 de diciembre de 2011

la verdadera rebeldía es un suicidio

Desde que nacimos hemos sido oprimidos.
Hemos sido siempre dictados, educados, modificados,
manejados como piezas de un juego que nadie sabe de quien es.
Siempre ha habido una autoridad por encima de nosotros,
Siempre el padre, o el cura, o el profesor, o el policía, el jefe, 
el malo del barrio, el sabio, el santo, el bueno, el divino, Dios.
Siempre bajo la mirada atenta de una ley que nadie sabe cual es.
Siempre haz esto, tienes que ser así, el mundo funciona así,
la realidad es esta, tu no eres nadie, siempre las cosas son como son.
Cuando uno tiene el espíritu libre, sucede que se cansa, 
y ante ese cansancio,  ese profundo y aburrido cansancio
de ser una pieza de juego más, de que las cosas sean como son,
pues se toma la sagrada libertad de olvidar todas esas tonterías,
con el único y placentero resultado de destrozar salvajemente su vida.


Allan