8 de enero de 2012

Y en la mesa oscura,
en esta hora mal iluminada,
juego con el puzzle de mi mismo.
Cansado, torpe, y sin esperanza,
jugueteo con las piezas que me forman,
todas sin color, grises, blancas, negras,
como la muerte de una noche de invierno.
La nieve cae tras la ventana, las gentes pasan,
y yo sigo en este intento de reconstrucción,
viendo que mi nariz esta cerca de mi barbilla,
y mis ojos descolocados y muy mal puestos,
la fractura de mi alma en esta mesa desnuda,
las piezas desordenadas sobre la madera negra,
y mis manos blancas y nerviosas alterando
mi locura en trozos rotos de conciencia,
que se derraman metálicos por la mesa.


Allan