Matar a alguien,
matar a un ser humano y quitarle la vida,
distraerlo haciéndole sentir importante
y en plena sonrisa de ignorancia
darle con un hacha afilada y sin escrúpulos
en el centro de su sién.
Matar a alguien
sin que haya hecho nada especial para merecerlo,
sólo por el simple gusto de sentirme un dios,
porque eso es lo que soy,
un jodido dios con la capacidad de quitar la vida
y también de crearla,
incluso en el acto más lejano al amor,
violando a una mujer indefensa,
obligándole su religión absurda a mantener mi semen
durante nueve meses de abstinencia,
en la más céntrica parte de su suerpo,
crear vida
y una vez que haya parido,
darle con un hacha afilada y sin escrúpulos.
Matar a alguien,
soy un dios
y en mis manos están vustras vidas.
Charles Leary
Charles Leary