La noche es para
los que la iluminan.
La luna es para los
que la llenan de luz.
La luz a la luz castiga.
LI
Lo otro somos nosotros.
Todo lo que nos sucede
es fruto de nuestra mente.
Yo soy lo otro de otro Yo.
Yo soy tu: Tu eres todo.
LII
Las ratas con la sangre en la boca
bocas con coágulos, carne, grasa,
las ratas desquiciadas, ansiosas,
las ratas y las almas en sus bocas.
Las ratas se devoran ellas solas.
LIII
Uno es cientos, uno es miles.
Todo no es. Todo se divide.
Si en este lado hay algo
hay algo en este otro lado.
La nada no es una cosa.
Si fuera una habría otra.
LIV
El pintor a cada pincelada
nueva que daba enfermaba.
Y es que era tan buen pintor
que, para crear algo de vida,
de la suya propia robaba.
LV
Rito y sacrificio
fusión y placer
caos y equilibrio
morir y renacer:
El divino vicio.
LVI
Vivos y claros los sueños
al adentrarse en el abismo.
Vanos el tiempo y la forma.
Se abre la extraña magnolia:
Su centro es su periferia.
LVII
De la ermita sale luz,
una luz mágica, extraña.
Cada vez que llegamos,
algo nos frena en el umbral
y la luz y la magia se apagan.
LVIII
Oyó la llamada del mal.
Se conoció: Se dominó.
A sus espaldas vino el sol.
La gracia está en la soledad.
Una nube se rasga en dos.
LIX
No olvideis que
quien da un tortazo
esta dañando su mano.
Cuidaos de castigar:
Pronto sereis castigados.
LX
Hablan para no decir nada.
Conviven y no se conocen.
Hay sombras tras los roces,
tras los besos hay distancia.
Permanentemente vigilancia.
LXI
Se alza con violencia
a bocanadas de sangre.
Quiebra débiles vidas
en azotes de ira: Arde.
Destroza la carne.
LXII
Bajó el ermitaño
la noche de la escalera.
Sufrió el camino
pero encendió la vela.
Rompió desde dentro
hacia fuera.
LXIII
La música es una flor.
Son huellas dactilares.
Es la danza del humo
las curvas de los mares.
El vomito es liberación.
LXIV
Quien mire al cielo
que se cuide de agujeros.
Quien mire al suelo
que se cuide de cuervos.
Quien pise la tierra
que mire recto.
LXV
En cada camino infinitas historias.
En cada historia infinitas vidas.
En cada vida infinitos rostros,
en cada rostro infinitas lecciones,
en cada lección una gran herida.
En cada herida un gran goce.
LXVI
Si algo críticas eres tú.
Si algo rechazas eres tú.
Tus enemigos eres tú.
El destino eres tú.
Dios eres tú.
Búscate.
LXVII
Soy un renacimiento.
Nada deja de abrirse.
¿Crezco? ¿Me disuelvo?
¿Vivo, muero, dejo vivirme?
Las ideas son como barcos
pero no hay ningún puerto.
El éxtasis es el sentirse.
LXVIII:
Todo mago es un farsante.
Todo santo un hipócrita.
Cualquier artista miente.
La religión es poesía.
Hoy he visto a Buda:
Tenía la calva verde.
LXIX
Escuchar al necio. Seréis necio.
Escuchar al maestro. Seréis maestro.
Escuchad la música: Seréis misterio.
Escuchad al ángel: Seréis silencio.
LXX
La noche tiene melenas blancas,
porta un susurro de anciana.
El viento gime en quejidos:
La luna es una vieja malsana.
Llora por la nueva mañana.
LXXI
La voz de su madre
funde en una lágrima.
Su lágrima es la mía.
¿Cuantos dolores negros
brillando en el firmamento?
Las estrellas son mis heridas.
LXXII
Viven bajo miradas de colores.
Existen bajo el destello eterno,
cae magia sobre sus cabellos:
Al ver su movimiento, dudo,
pienso, sonrío triste, y tiemblo:
¿Qué quedará de todos ellos?
LXXIII
La mente miente:
El universo pone trampas.
Y cuando caes en ellas,
y la suerte te acorrala,
los astros se rien
en toda tu frente.
LXXIV
Aquel que huye
siempre será perseguido.
Aquel que esconde
siempre será desvestido.
Aquel que llora
siempre será herido.
Planta cara: Rompe el ciclo.
LXXV
Del cielo al cieno,
mecido por ti, por ti, Viento.
De este a oeste, de norte a sur,
siempre, viento, siempre...
Siempre le llevastes Tú.
LXXVI
La bestia no tiene piedad.
Una joven pálida y oscura
quiebra su propia promesa.
El polvo vuelve al cristal.
Hace el mal por el mal.
LXXVII
Cuando un niño nace
la tierra se pone alegre.
Al sol vive, ríe, canta, crece...
Y tras algo maravilloso
con la luna se desvanece.
LXXVIII
Atrae cuanto teme.
Cuanto teme le atrae.
construye su laberinto
Si hace se desvanece
Si establece, cae.
LXXIX
Nunca seremos satisfechos.
Vivimos ciegos para morir.
El maestro escribe en la pizarra,
llora sus lagrimas de sangre:
Sabe que no sirve de nada.
LXXX:
Sus ojos son de absenta,
piel de anciana serpiente,
boca negra, viejos dientes...
Maltrata a sus diez nietos:
Ya no son inocentes.
LXXXI:
El gusano comió la tierra.
El pollo comió al gusano.
Mariano se comió el pollo:
Saturno se comió a Mariano.
Pero...Y a Saturno...
¿Qué lo estará devorando?
LXXXII:
A algunos el universo les mira mal.
Los cielos les tratan con salvajismo,
y la naturaleza, siempre muy alerta,
desata su ira en sus pobres cabezas.
Todos los días nacen hijos malditos.
LXXXIII:
Un grano es bello como la arena.
La fealdad es natural y perfecta.
Los defectos son gratos reflejos
del sol en el mar: El espejo.
Nunca nada es feo o bello.
Tan solo lo creemos.
LXXXIV:
¿Quién habló del mal y el bien?
¿Hay acaso buen modo de Hacer?
Una bellota golpea el suelo.
Un simio la recoge corriendo.
Otro simio ya espera bellota:
Ha visto al otro hacerlo.
LXXXV:
El hombre que fuma,
y el que le vendió el tabaco,
y el que se lo trajo al que lo vendió,
el que lo empaquetó y clasificó,
el que lo sembró y recogió,
el tabaco, la tierra, el resplandor:
Todo tocado por la mano del sol.
LXXXVI:
Los buenos lo vieron:
Es como tiene que ser.
Los sabios lo supieron:
Lo que no fue también fue.
Lo que fue lo vivimos aquí.
Lo que no fue lo vivimos allí.
Todo es si se piensa.
Todo es si se ve.
LXXXVII:
Leer el alma
del que escribe.
Leer lo que esconde,
y no lo que dice.
Mirar los campos,
las calles maldicen.
LXXXVIII:
Llego, pensó, y dijo:
El amor cuando no es
un triángulo es un círculo.
A lo que el padre contesto:
El amor es algo superior.
De nada sirve pensarlo hijo.
LXXXIX
Internet es un reino espiritual.
No hay cuerpo: Solo mente.
Nos unimos metafísicamente.
Ventanas de luz al universo:
90.
Comprender es compadecer.
La vida es algo sobrecogedor:
Me quemo al sentir sintiendo
millones de vidas prendidas,
que sienten, que estallan,
que crepitan en este día.
91.
No tener nada
es tener solo
la posibilidad
de tener todo.
Nace quien
toca la muerte.
92.
A algunos el universo les mira bien.
Estos caminan en la sonrisa dorada,
les es otorgado el don: La gracia.
Hay hijos benditos y son ciegos:
Son ciegos como ciego el sol.
93.
Un hombre
no es solo
un nombre.
Contenemos
lo inabarcable.
94.
Nada cambia.
Hoy no hay tiempo.
No hubo épocas, ni eras,
y, si las hubo, estoy aquí,
ahora, sentado en todas ellas.
95.
Egos, personas, cuerpos
disueltos en el río magnético.
-¡Que los mundos sean uno!
Grita culebras de espuma
el epiléptico.
96.
La fiebre es un trozo de muerte.
La enfermedad la voz del mal.
Las boca oscura hasta el pecho,
y los ojos blancos y perversos:
Los malos rayos por los dedos.
97.
Un escorpión nace.
Dos caballos mueren.
Los árboles leen cuentos
a las viejas piedras verdes.
Hablan de actos horrorosos:
La rueda nunca se detiene.
98
La cárcel es la puerta.
Puerta abierta al infinito,
la belleza del abismo,
maravilloso castigo
el ser uno mismo:
La jaula sellada
es un universo.
99.
Imanes y cuerdas enormes:
Caen muchas desde arriba.
nos arrastran, nos guían,
se mezclan y confunden
en el ovillo de la vida.
100.
El cerdo le lleva
flores a la cerda.
Cerda se maquilla,
se hace la tontita,
y con gran timidez
se quita la ropita.
101.
Tras el sacro cementerio
yacen los peces muertos.
Oscuro, muy a contraluz
hay un hombre desterrado:
Raro, desnudo y peludo
come sus cuerpos crudos.
102.
La niña ensimismada
pinta ranas de mostaza
que saltan y cobran vida.
Ahora les clava los dientes:
Las ranas alucinadas gritan.
103
Tras las sonrisas deliciosas
envidia, violencia y maldad.
Tenedores chocan y lucen
cantando olorosas canciones:
Tragicomedia de los actores.
104.
Los ojos ven el plano
que el alma aborrece.
Lejos, cerca del agua,
el alma ríe serpenteando,
y la mente adormece:
El cuerpo se ha olvidado.
105.
El lunatico es un péndulo.
lo lleva clavado en la frente.
Los ojos desorbitados
le tocan, le acechan,
le estremecen.
106.
¿Podeis leer la paranoia?
Habla desde su memoria.
Su voz es la del miedo
su canto el del anhelo...
Halla y purga sus fobias.
108.
Sembramos nuestra espalda
de hachas que se nos clavan.
Cultivamos tornillos maniacos,
maquinarias que nos maltratan:
Hierro tras las pieles blancas.
109.
Ella no sonríe,
mira robóticamente,
Luces luciferinas brillan.
Flotan medusas celestes:
Los sabios la destornillan.
110.
Un fugaz estornudo
altera todo el universo.
Siento la cadena terrible.
Vamos sembrando causa:
Recogemos temblando
efecto.
111.
Quien nace bruja muere bruja.
El pelo enferma, las uñas caen,
el alma permanece igual.
La energía asciende
por la espiral.
112.
Cuando un ave canta
todo cobra su sentido.
Cuando el viento sopla,
cuando la lluvia cesa,
cuando vela el trino:
El infinito asombro
de estar vivo.
113.
El fracaso en la tierra
es la victoria en el cielo.
¡Qué tenebrosa el agua!
¡Qué estúpido el fuego!.
Llego, veo, pierdo.
Y así...Venzo.
Allan