Una noche larga y pausada
como un abrazo de Elena
cuando duerme sin nadie
cristalina y tranquila en mi regazo
aflorando en pleno gorgoteo
litros de alcohol en remojo
Rayas de cocaína frente a mí
como un paso subterráneo al cielo
afiladas en columnas ignífugas
de gas mortal
Chapuzones de pintura
vermellones puntas
clavadas en mi piel
Se acaba el hielo y todo
me queda nada y media noche
para eclipsar al eclipse
Rayos de luz disfrazados de estacas
como disparos al centro del alma
sin encontrar una respuesta
más allá de la pregunta
Un día largo y pausado
como el despertar de Elena
cuando sube sin querer las pestañas
azabaches y dulzonas hasta el veneno
deshojando en la penumbra
litros de vida en remojo.