Parece que para ser un genio
hay que vivir como un enfermo.
Hacer extrañezas, o mutilarse,
o hablar de cosas ininteligibles.
Es tan inútil querer ser inmortal...
Los genios son genios por carencia.
Apuesto a que Dante la tenía pequeña.
Y esa es la verdadera Divina Comedia.
A la gente le divierte lo que sufre,
es un alivio clavar agujas a tus muñecos,
o escuchar a alguien que llora más que tú.
Seamos realistas... La compensación.
Compensar es el talento del artista.
Y la vanidad es lo que nos lleva
a complacernos con el arte.
¡Sintámonos grandes
por leer a un farsante!
Ana.