6 de septiembre de 2012

Agujas

Parece que para ser un genio
hay que vivir como un enfermo.
Hacer extrañezas, o mutilarse,
o hablar de cosas ininteligibles.

Es tan inútil querer ser inmortal...

Los genios son genios por carencia.
Apuesto a que Dante la tenía pequeña.
Y esa es la verdadera Divina Comedia.

A la gente le divierte lo que sufre,
es un alivio clavar agujas a tus muñecos,
o escuchar a alguien que llora más que tú.

Seamos realistas... La compensación.
Compensar es el talento del artista.

Y la vanidad es lo que nos lleva
a complacernos con el arte.

¡Sintámonos grandes
por leer a un farsante!


Ana.