Cuando te creas en lo correcto,
no actues.
Es de necios intentar imponer tu verdad.
¿Por qué tu verdad
ha de ser más verdadera
que su verdad?
En eso consiste la lucha del mundo.
El sabio sabe que es vano luchar,
vive en aceptación absoluta,
como la flor que sonríe
al sol y a los vientos
hasta su último día.