El hombre tuvo un sueño.
Soñó con que era poderoso,
capaz de detener una ola en el tiempo.
Soñó un pacto con los oceanos,
el pacto de congelar el eterno devenir.
Detuvo las mareas, el giro sin fin de los astros,
la brisa, la vida...La ola la detuvo con su fuerza.
Entonces se supo Inmortal.
Pero en el sueño la ola le habló,
y le dijo: Despierta. Ahora.
El hombre dejó de soñar,
y acogió a la muerte.
Retornó.
Retornó.