En los páramos del Oriente,
bajo el místico aliento del sol,
solitario yace un árbol viejo,
pobre y seco, sin fruto ni flor.
Cuentan que su copa desnuda
tiene idéntica forma y tamaño
que todas sus raíces soterradas.
Dicen que es perfecto y simétrico,
Como si en agua se viese el reflejo.
Quiero creer que la leyenda nos cuenta
que como se es adentro se es afuera.
En nuestras manos está el equilibrio.