1 de septiembre de 2012

Aloha


Cuando lleva tanto tiempo dentro,
tanto tiempo que cuesta escribirlo
que no pensarlo.

Es entonces, y solo entonces,
cuando al emerger es tanto que no es. 

Al margen de sociedades
ocultas y por ocultar.
Al margen de vidas,
marchitas e iluminadas.

¿Quién soy yo, que no seas tu? 

Que no hayas sido tu antes.

Es tanto,
que da gusto,
sentarte.

Y por una vez,
merece la pena escribirlo.