A veces tengo sueños
que no me pertenecen.
Son imágenes muy vivas,
como sucesos de otra vida.
Veo con los ojos de la fuente divina.
Como si mi persona se fundiese
con la imaginería colectiva.
Veo sucesos, y más que verlos,
los siento muy muy muy dentro.
Mi madre lo llama brujería.
Y entonces hablo conmigo,
y me vuelvo casi espectro,
y al sentirme siendo
yo Despierto.
¿Donde se piensa y se vive?
¿Donde me proyecto?
¿Que estoy viendo?
¿Sueños?
¡Já!
El sueño es mas real que mi vida.
Vivo en el pensamiento.
Actuo en el pensamiento.
Muero en el pensamiento.
Da igual, sea donde sea,
muero. ¡Muero!
Y cuando mi cuerpo
sea ya una bolsa vacía
yo arribaré de purpura,
con corolas de sol y oro,
y la mirada de haber visto.
Entonces, al disolverme,
los ángeles me venerarán
porque ellos no saben
lo qué es haber vivido.
¿O qué se yo?
Un ángel no sabe lo que es que pronuncien tu nombre.
Es algo tan mágico...Oir tu nombre...Si, eso es,
la felicidad es oir tu nombre.
Ana