2 de septiembre de 2012

Pinchazos

Venas de sangre y cerveza
alcoholizadas hasta el sentido
después de perderlo

Manto de disturbios en el cielo
la masacre se avecina triste
la camarera perdió su delantal

En la barra nadie escucha
hasta que viene de verde
y te da las gracias

En la barra se cuentan mis penas
camufladas de burbujas sin gas
vestidas de prada

Pido otro medio litro de muerte
confiando en su escaso efecto
rezando por que me arrolle un tren

En los sesenta y en silencio
la heroína acabó conmigo.

Pedro Pazos.