3 de octubre de 2012

Baguette

Un martillo incesante,
recorre el vello de mi piel,
me revuelvo entre las sábanas,
demasiado frías.

Otra noche de insomnio,
otra mañana de nadie,
otro maldito otoño.

El panadero llegó puntual,
como cada día laborable,
que confundió labor con oficio
entre los pliegues de mi falda.


Olivia Pazos