3 de octubre de 2012

Estaban en la misma habitación pero tan lejanos...
Charlaban, sonreían, y se tenían entre sí pero tan lejanos...
Eran dos pensamientos. Dos historias que se cruzan sin tocarse.
Incomprensiones abismales sentadas en un sofá. Agujeros con rostro
que, entre la niebla ambiental de secreto y miedo, se convivían fingiendo.
Se despidieron y prosiguieron con su mundo alucinado y subjetivo,
solos, hundidos en el gran silencio de la vida, sin ser conscientes,
y la tragedia estrellaba guirnaldas de luz en sus caminos a casa.