Tres largos días en cama,
sudando mares de dolor,
retorciendo las sábanas
con un lamento punzante.
Melancolía sin recibo,
quien parece loco
entre normales,
acabará sobreviviendo
a la locura expandida.
Se acerca hacia nosotros,
la palabra final,
el último gesto,
la condena.
Como nuestro igual,
como un planeta vacío,
se acerca
y muere.
Recupero la voz,
y la fuerza para caminar,
y enciendo las noticias del mundo,
y nada ha cambiado,
todo sigue igual,
el humano sigue pensando en sí mismo,
la compasión ha muerto,
el equilibrio se perdió,
exterminio.
Charles Leary.