7 de octubre de 2012

Besitos

Hoy salí a la calle y hacía sol,
un calor pasajero en la atmósfera,
un frío súbito en mis costillas.

Estuve paseando por el parque,
como una perra que se muerde la cola,
engullida por un torbellino azul,
una hoja de dos primaveras
abandonada bajo la hierba.

Vi los ramilletes púrpuras,
los cascabeles en flor del viento,
como el sauce que no miró adentro,
y se pasó la vida llorando.

Al final del camino
se elevó un palacio de hielo,
erguido frente al sol de canela,
mientras cambiaba la tarde
por un secreto.

Un laberinto de caramelos,
de esos blandos y de colores chillones,
con espinas de regaliz rojo
y pequeños gnomos alcoholizados.

Cuando regresé al parque,
la noche estaba estrellada.

Orión se quitó la ropa,
para atravesarme los ojos.


Olivia Pazos