7 de octubre de 2012

Cartas a Olivia Pazos - VIII -

Soy el ser más absolutamente opuesto
opuesto a qué dirás, opuesto a todo.

Convivo en un desequilibrio equilibrado
en el péndulo que forman mis dos extremos
dos individuos que se odian y aman
compiten todo el día por ser mis ojos
yo, más vago y traumado
les replico que no tengo dinero.

Cuando me miro al espejo
veo a satán mirándome fijamente
nunca parpadea, pero no se entromete
simplemente me manda cajas de ron.

Adoro tanto la luz del sol
que no puedo soportarla.

Es por eso que me entrego a la noche
con la única condición de ocupar mi boca
es raro que hable, sino fumo tabaco
con la única obsesión de ocupar mis labios.

La luna, la maldita luna embustera
¡Qué poco se muestra completa!

La balanza, la cuerda de venas que me ata
el respiro del aire, la señal de las estrellas
el silencio generoso, las buenas noches.

Cada vez que giro la mirada
entre las calles nauseabundas
caminando a contratiempo
con la fe ondeando en mis pestañas
timidamente, casi sin molestar
busco mi opuesto
mi complemtento
mi Olivia Pazos.


Hugo Vidal