Como el corazón,
se encoge,
como el universo,
se expande.
Como apagar la mente,
en lo pequeño,
lo diminuto,
lo insignificante.
Como una mirada,
se apiada,
como unos ojos,
agreden.
Como la nada,
como un grano más,
dentro del saco,
como sostenerlo todo,
con el único esfuerzo,
de no hacer daño.
Como átomos que se juntan,
pero no se unen,
por miedo a no ser.
David Veloso.