9 de noviembre de 2012

Camino

Muero todos los días,
cada vez que me acuesto,
se apaga mi mente,
y mi energía cambia de plano.

Al despertar renazco,
encendiendo mi mente,
saludando de nuevo
al mundo real.

Mientras sueño,
mi energía
aún ocupa mi cuerpo,
porque respiro.

Mientras sueño,
una parte de mi luz,
se traslada a otros planos,
con la luz de mis recuerdos,
esquivando el tiempo.

Muero y nazco todos los días,
y todas las vidas,
y mientras tanto,
disfruto el paseo.


David Veloso.