No escucho flores de mal
ni lamentos oxidados
no soy indiferente
nunca he existido
El papel se quema
como se quema el recuerdo
como se quema la mar
sin ti
La noche de siempre
la noche oscurecida en misterio
la noche y nada más
Tus ojos
tus ojos grandes y azules
se fundieron con la mar
para quemarme el aire
El aire pesa tanto
que ni si quiera lo noto
la noche vuelve
para alejarme de mí
Tus labios
tus labios grandes y rosas
como flores de mal
que nunca me escuchan
La noche vuelve
la noche muere angustiada
y me quema
y olvida ser noche
sin ti.
Hugo Vidal