12 de noviembre de 2012

Cartas a Olivia Pazos - XV -

No escucho flores de mal
ni lamentos oxidados
no soy indiferente
nunca he existido

El papel se quema
como se quema el recuerdo
como se quema la mar
sin ti

La noche de siempre
la noche oscurecida en misterio
la noche y nada más

Tus ojos
tus ojos grandes y azules
se fundieron con la mar
para quemarme el aire

El aire pesa tanto
que ni si quiera lo noto
la noche vuelve
para alejarme de mí

Tus labios
tus labios grandes y rosas
como flores de mal
que nunca me escuchan

La noche vuelve
la noche muere angustiada
y me quema
y olvida ser noche
sin ti.


Hugo Vidal