Pasaron tres estrellas
a las tres pedí un deseo
pasaron tres segundos
y apareciste tú
Tu muro me pareció tan grande
que supe que detrás habría magia
no me equivoqué
Tu piel me pareció de seda
estuve cerca
creció en las estrellas
y la luna te vistió de ella
Pasaron tres veranos
esperé tu sonrisa
y no me defraudó
Tu voz me pareció tan suave
que me permitía cerrar los ojos
entre dos silencios tuyos
encontré infinitos sueños
y unicornios verdes invisibles
que sólo tú me hacías ver
Pasaron tres estrellas
y no pedí deseo alguno
por fín
te tenía a mi lado.
Hugo Vidal