15 de noviembre de 2012

Cuanto más me conozco 
más me alejo de conocerme.
Crezco. Crecerme...No creo.
Cambio y soy otro, sin más.
Lo que ayer tuve fue de ayer,
Lo que hoy tengo ya no es mío,
si es que algo tuve alguna vez.
Y así camino, entre nota y papel,
dejando mi ser, alma y recuerdo,
algo que yo nunca puedo poseer.
¡Hoy digo que vivo contento!
Que no escucho el eco del miedo,
que acepto casi del todo mi reflejo.
Pero...¿Hoy qué es? Yo no lo se.
Mañana se que llegará lo nuevo.
Y me sigo preguntando ¿Qué nuevo?
Si el alma de los ojos nunca cambia
en el espejo. Siempre soy igual,
lo se cuando intento cambiar,
y cambio, pero de mi molde
no me salgo. ¿Extraño,
verdad?