8 de noviembre de 2012

Estación

¿Por qué siento tan terrible?
El miedo me apaga violento,
la calle es un lugar inseguro,
la luz del día murió,
la noche se volvió eterna,
y cruel.

Despierto a oscuras,
me acuesto con el alba,
consumo tabaco y opio,
como fuente de alimento.

¡Agua! ¡Agua!

Que venga el amor y me salve,
si es que recuerda el camino.
Que se muera esta pasividad,
indolente, destructiva, perezosa.
Que se vuelvan coloridos los sollozos,
más que el propio sueño.

Porque sueño y sueño,
y sólo quiero soñar y soñar.
Porque eso es lo que soy,
soy sueño,
soy un rayo de luz
ocupando la muerte.

Soy el tiempo en uno solo,
soy el espacio aquí y ahora,
soy un sueño que viaja por el universo,
y cojo forma para después abandonarla,
y seguir mi camino.

Un rayo de luz desde siempre hasta nunca,
desde el comienzo hasta el final sin pausa,
desde el final hasta el comienzo sin apatía,
pero, ¿qué es esto?

Es el mundo,
que me duele.


David Veloso.