Cuidado con lo que amas, puede ser tu perdición.
Somos seres curiosos y sedientos de saber,
ansiamos conocer lo que se nos ofrece,
incluso aquello que se escapa al ojo mortal.
Ahora bien, todo aquel que desee amar,
debe pagar el precio de ser.
Y este no es otro que la carga de vivir,
de sentir y de sufrir, porque, ¿qué es dolor?
esa extraña sensación, a veces confundida con placer,
el latir del corazón,
la pérdida de emoción, o incluso la inminente llegada del fin.
Elige bien lo que amas, o ama bien lo que mal eliges.
A. del Álamo.