Como un descanso de otoño
tardío de nuevo hacia el olvido
entre el frío apaciguado
brilla un halo de luz
esperanzador y libre
de las fuerzas oscuras del miedo
y brilla, y brilla hasta el despertar
cubriendo con un manto de cielo
los abatidos corazones de la tierra.
Y la luz llena de vida
las cascadas y los montes
barriendo la escasez con sonrisas
espantando la avaricia de la razón
hasta amamantar la voluntad del hombre
en un eterno descanso prenatal.
Al terminar su misión
la luz emprendió su nuevo viaje
a traves de las estrellas
hasta alcanzar nueva forma
en un lugar tan lejano
que el hombre
olvidó a su madre
y reinó el miedo
sobre los bellos paisajes
donde había primavera.