Al conocer una persona
una persona nace en ti.
Al conocerte también
naces tú dentro de su ser.
Entonces las almas se reúnen
y generan un nuevo cauce.
En el otro plano ya se ven,
ya pueden pensarse con visión.
Luego se desarrollan historias
paralelas a la historia "verdadera".
Y en esas historias residen fuerzas,
lazos mudos que nos estrechan.
Entonces las circunstancias
nacen del poder de aquellas fuerzas.
Por eso aunque el hombre levante las cejas,
en verdad nunca nada le toma por sorpresa.
El corazón es un sabio que lo sabe todo.
Recuerdo esto ahora que estoy muerto.