20 de enero de 2013

Birón y el sitar

La verdad se esconde en elementos de madera adornados por el hombre. De esos mismos elementos brota la pereza, la genialidad y el placer, que causa en el ser humano una inquietante necesidad por degustar.
Muchos han sucumbido ante lo esplendoroso de los artículos, otros sin embargo han sabido manejarlos para deslumbrar al mundo con las cualidades mágicas de estos. Un curioso caso es el del conocido Marqués de Birón, cuyo extraordinario talento para con estos elementos lo llevo a ser objeto de deseo de hombres y mujeres, ricos y pobres, monjas y curas... Nadie en aquellos tiempos de suma decadencia y auténtico esplendor de la calumnias sociales fue capaz de evitar que el Marqués, a través de su sitar, lograra unificar en una sola todas y cada una de las almas del mundo antiguo, dejando tras de sí una estela de amor y fraternidad unidos por el factor común que es la música.
A raiz de ahí, una nueva puerta hacia la verdad le fue revelada al hombre, que por cientos de generaciones ha unido a las personas mediante uno de los mas sofisticados sentidos.