Qué energía malgastada
empleada en una rutina sin pasión
despertar sin tiempo para recibir la vida
con el reloj atado infielmente a las manos
engañados nos cuentan voces autorzadas
que busquemos un trabajo, que estudiemos
que encontremos un cónyuge
y traigamos hijos al mundo
para que estudien y trabajen
y encuentren sus cónyuges
y se aten un reloj a las manos
para despertar con prisa
y morir despacio.
Qué egoísmo el humano
al no ver el circuito de neuronas
que forma nuestra sobredotada antena
nuestro receptor de energías
una pequeña parte más
de la extensa red de neuronas
que abunda el universo
desde las estrellas
a nuestras personas.