27 de marzo de 2013

Vivir olvidado,
cómo una ráfaga,
como una piedra de cristal...
Carecer de nombre para el hombre,
de rostro, de ser, de identidad.
¡Quién pudiera desaparecer!
Y ver todo como un extraño
que no se ve, que va y viene
sin interactuar, sin pertenecer.
¿El viento? ¡Quién lo fuera!
¿La sombra de quién?
¡Poder ver sin ser!