Cuando he nacido, morí.
Cuando morí estoy viviendo.
Cuando vivo ya estuve muerto,
y cuando duermo permanecí despierto.
Pasa así cuando el río se sabe mar.
O cuando la gaviota se torna en aire.
Pasa así, sin diferencia en el espacio,
tan solo dimensiones de la vibración.
¿Habéis disuelto alguna vez la carne?
Una vez te toqué,
toqué el aire, el aire te tocó, y te toqué.
Otra vez conocí una bella mujer,
y en mis ojos abiertos hubo tristeza por no creer en la ilusión.
Aquí vivo con sed, ahí estoy colmado.