Tiene dos centimetros de barba,
y yo me siento solo,
se impacientaron conmigo;
los niños están fuera jugando
sin metafisica;
los adultos me hablan
y yo no comprendo,
dios me ha castigado,
y yo no sé quien es dios,
pero si está en algun lado,
seguro que está afuera,
jugando.
Mi vecina con cara de urraca
está cocinando,
huele a tarta de manzana,
nunca vi una,
ni llegué a probarla,
pero sé que este olor ha de ser
de tarta de manzana.
Escribo a escondidas,
con diez años no se me permite escribir;
mis contemporáneos no entienden,
yo encuentro la fe solo en mi cuarto;
mis padres discuten,
yo estoy escondido debajo de la cama,
¿de verdad le importo a alguien?
Tiene dos centimetros de barba,
al afeitarse recojo su vello,
y me lo pego en la cara;
las madres de los niños
hablan de mí a mi madre,
y ella llora en la noche,
por estas cosas que hago.
Veo a mi profesora y le pregunto:
¿qué es la tristeza?
ella señala el diccionario,
y yo señalo sus ojos.
Tengo dos centimetros de barba,
y me siento solo.