16 de mayo de 2013

Punk

Teatro de cerveza y vino,
al llegar a casa, festivo en madrid,
metro en japón, cannabis.

Esos gemidos no eran míos,
no les pongo cara, ni cuerpo.

Luces en la ciudad,
y pequeñas gotas.

Toda la noche sin dormir,
sanación o muerte, alivio
o nada.

Y no era yo la que gemía,
y el sol entraba por los ventanales,
y el gato maullaba aterrado,
y el silencio seguía en aquel bar.

"¿Como estás?
sólo quería saludarte;
Bien, ¿y tú como estás?"

Ahí terminó todo, hace
tanto que no me preguntan,
hace tanto que no me responden.

Y no era yo la que gemía,
porque en aquel bar,
se perdió el silencio.