Viajé.
No salí de mi.
Pude ver cosas diferentes,
pero eran formas sin sentido.
Dormí en una cama más dura,
no salí de mi.
Viajé, nada aprendí más
que todo cuanto veo soy yo.
Probé nuevas comidas,
saciaban igual que todas.
Caminé por nuevas calles,
me acabaron doliendo los pies.
Viajé,
pero no pude moverme.
Conocí otras culturas
y eran iguales que esta y aquella.
Hombres al ocaso de la vida.
Subí desde la medina a la kasba,
y solo podía observar una cosa:
Que yo estaba observando.