Yo soy tantos
que me anulo a mi mismo.
Soy tantos yo,
que se destruyen entre ellos,
muriendo y naciendo,
regenerándose como el universo.
Siempre estoy siendo,
siempre yo y otro, y otro,
y otro como una cebolla de rostros.
Si dejo de ser uno,
paso ahora a ser el otro,
y nada entre yo y yo tiene que ver.
Soy siempre cambio,
círculo, triángulo, péndulo
que oscila en una linea infinita.
Soy una marioneta de los astros.
¡Si!
¡Preso de mi cabeza!
¡Joder, si!
¡Si, si, si, si, si!
¡Cataclismos de la conciencia!
¡Avalanchas de fragmentación y caos!
¡Lluvias desordenadas del pensamiento,
que se mezclan con la emoción, y con el cuerpo,
hasta ya no saber si pienso, hago, sueño, o siento!
¡Las tormentas negras de la locura!
¡Todo este bendito naufragio!
¡Los cuervos blancos!
¡Los cuervos blancos!
¡Los putos cuervos blancos!
(Ojos y peces en el oceano de mármol)
Allan bajo el sauce