28 de junio de 2012

La mirada perdida

Veo en la monja
la misma mirada
perdida y toxicómana
del drogadicto.

Ambos creen saber,
tienen todas las respuestas,
todo lo que necesitan
en una oración,
unos rezan a la virgen,
otros rezan al caballo.

Veo el mal camuflado de bien,
veo a los poderosos vitoreados
con enormes pinturas y monumentos,
ensalzando sus muertes y robos,
robar al pobre,
matar al pobre,
pedirle el voto.

El bueno, el realmente bueno,
se oculta en el anonimato
de sus generosos actos,
no busca fama, ni dinero,
sólo la sonrisa del prójimo
le salva.

El malo, el alegre malo de la foto,
se expone ante todos y ante todo
con su falsa sonrisa de inocencia,
hablando en voz más alta que el resto
para que nadie dude de su buen hacer,
en vida será un héroe,
en muerte un condenado.

El pobre humano perdido,
tan pequeño en el cosmos,
se piensa grande
para poder vivir.

El humano es pequeño,
diminuto y efímero,
pero también es enorme,
inmortal e infinito,
el único truco
consiste en aceptarlo.


Charles Leary