15 de septiembre de 2012



Cuando el pez muere renace el carnero.
Es la serpiente que se muerde la cola.
El correr infinito del cero.

Cambio es todo lo que ven mis ojos.
Por eso todo permanece de la misma manera.

Y cuando bajo el sol, el cielo y el sauce
se sienta la niña ya cansada de jugar,
medito, me pongo en los ojos del sauce
y me se vivo como él, respiro con calma,
pero la niña no es sino una sombra para mi.

Entonces me desvanezco y soy sombra.